LAUSANA, Suiza, 8 de mayo de 2026.– El 6 de mayo de 2026, la Fundación de Voleibol de la FIVB celebró una reunión de su Junta Directiva que marcó un emocionante avance para la organización. Presidida por primera vez por su presidenta, SAR la Princesa Ayah Bint Faisal, la reunión demostró cómo la Fundación está ampliando su alcance, profundizando su impacto y fijando firmemente su mirada en el futuro. Quedó claro que más personas, en más países, tendrán la oportunidad de experimentar la alegría y el impacto positivo del voleibol.
Un año para estar orgullosos
En su primer año completo de operaciones (2025), la Fundación aprobó cuatro proyectos adicionales, alcanzó a 13,891 jugadores en múltiples continentes y movilizó a 444 voluntarios. Se asignaron CHF 220,867 en subvenciones a organizaciones socias que trabajan sobre el terreno. Las mujeres y niñas representaron el 36% de todos los participantes, una cifra que la Fundación busca aumentar activamente.
Detrás de cada uno de estos números hay una comunidad donde el voleibol hace mucho más que ofrecer experiencias en la cancha. Promueve el bienestar, impulsa la inclusión, empodera a los jóvenes y apoya el desarrollo social.
Cinco nuevos proyectos, miles de nuevos jugadores
Una de las decisiones más importantes del día fue la presentación de cinco nuevos proyectos ante la Junta, todos los cuales fueron aprobados.
Nuevos programas en Bután, Colombia, Gambia, Paraguay y en la región de Asia se pondrán en marcha en los próximos meses. En conjunto, se espera que incorporen entre 5,000 y 10,000 nuevos jugadores a la red de la Fundación: jóvenes para quienes el voleibol se convertirá en una vía hacia la educación, la protección, la comunidad y las oportunidades.
Programas que marcan la diferencia
Las actualizaciones de los proyectos ofrecieron algunos de los momentos más impactantes de la jornada.
En Jordania, Generations For Peace concluyó su primer programa en colaboración con la Fundación, involucrando a 108 jóvenes de comunidades refugiadas y de acogida, superando su objetivo inicial. Además, los resultados reportados por los participantes fueron destacados: el 97% indicó una mejora en su bienestar psicosocial; el 87% mostró mayor resiliencia emocional; el 94% demostró mejor autocontrol, y el 90% reportó mejores habilidades sociales y mayor sentido de conexión. Se trata de jóvenes que enfrentan circunstancias extremadamente difíciles, y el voleibol les brindó un espacio seguro para conectarse y crecer. El 50% de los participantes fueron mujeres, y el 50% de los voluntarios juveniles formados en Sport for Protection también fueron mujeres, manteniendo el equilibrio de género.
En Kenia, todos los estudiantes becados de la Githurai Kimbo Volleyball Academy lograron pasar a la educación secundaria superior, alcanzando una tasa del 100%. La academia ha introducido el voleibol en varias escuelas públicas locales de primaria, ha lanzado entrenamientos de fin de semana específicamente para mujeres y niñas, y ahora cuenta con siete entrenadores voluntarios capacitados que apoyan activamente las sesiones cada semana. Este programa es un claro ejemplo de cómo la Fundación y sus proyectos promueven el acceso a la educación y el empoderamiento juvenil a través del voleibol.
En India, la Brahmaputra Volleyball League ha alcanzado una escala impresionante: 408 equipos, 162 aldeas, 4,896 atletas y más de 700 partidos transmitidos. El lanzamiento de la BVL+ Challenger Series ha creado un verdadero camino desde la participación comunitaria hacia los programas de desarrollo de talento nacional, y una alianza con UNICEF ya abarca 13 distritos. La Junta también destacó que el fundador de la BVL, Abhijit Bhattacharya, fue nombrado ganador global del Premio Campeones de Igualdad de Género, Diversidad e Inclusión del COI 2025. Su trabajo promoviendo la igualdad de género en zonas rurales de India a través del voleibol es precisamente el tipo de transformación que la Fundación busca impulsar.
Beyond The Net en Etiopía también está construyendo algo notable. 160 de sus participantes activos asisten a academias de voleibol dos veces por semana, y los entrenadores ya observan mejoras significativas en el rendimiento, especialmente entre las niñas. Volley For Change en Vanuatu también avanza con éxito. La guía para facilitadores ha sido actualizada y el equipo se prepara para la Fase 1 —siete sesiones en cinco días dirigidas a 50 participantes— seguida de la Fase 2, que busca alcanzar a 80 participantes e incluye una competencia comunitaria. También se están finalizando tres sedes de canchas legado de la VNL para 2026, y el proyecto She Wishes to Play en Tanzania avanza y está cerca de comenzar
La Junta reconoció formalmente el progreso de dos programas, elevándolos de categoría Bronce a Plata: Generations For Peace y Githurai Kimbo Volleyball Academy. Para los equipos detrás de ambos, es un reconocimiento merecido a lo que han construido y continúan aportando a sus comunidades a través del voleibol.
Mirando hacia el futuro
La Junta también analizó el panorama general. Se aprobó la creación de un nuevo consejo asesor para la gestión y recaudación de fondos, integrado por miembros del Movimiento Global del Voleibol. Además, avanzan conversaciones activas con ACNUR, la Fundación Olímpica para los Refugiados del COI, la Fundación Decathlon, Adidas, World Para Volley, la Fundación Laureus y la Fundación Qatar.
La Fundación cumple dos años este mes. Ha llegado a casi 14,000 jugadores, ha financiado programas en varios continentes y está a punto de ampliar significativamente su alcance. Su misión —un mundo mejor impulsado por el voleibol— ya se hace visible en canchas, hogares, aulas y espacios comunitarios.
El trabajo continúa. Y sigue creciendo.

